Quien llega a EE. UU. no tiene historial de crédito en el país, y eso dificulta alquilar. Pero hay caminos, y lo más importante es saber qué llevar y cómo evitar las estafas, que son muy comunes en los anuncios de alquiler.

Qué suelen evaluar los propietarios

Los propietarios y las administradoras suelen mirar cuatro cosas: los ingresos (muchos piden un ingreso mensual de unas tres veces el alquiler), el historial de crédito, el historial de alquileres y los documentos de identidad. Sin credit score, tienes que compensar en los demás puntos. Los requisitos varían según el propietario y el estado, así que pregunta antes de pagar cualquier tarifa de solicitud.

Alternativas si no tienes crédito

  • Un depósito mayor o alquiler adelantado. Muchos propietarios lo aceptan, pero confirma por escrito el monto y las condiciones de devolución.
  • Un fiador o co-signer, alguien con crédito en EE. UU. que firma el contrato contigo.
  • Comprobantes de ingresos y de ahorros: estados de cuenta, carta de empleo o de contrato y, para estudiantes, la carta de la universidad y el I-20.
  • Referencias de alquileres anteriores, también de fuera de EE. UU., traducidas si es posible.
  • Anuncios de dueños particulares o de edificios más pequeños, que suelen ser más flexibles que las grandes administradoras.

Pregunta también qué identificación aceptan. Algunos piden número de Social Security, otros aceptan pasaporte o ITIN. Mira cómo funciona el SSN.

Las estafas de alquiler más comunes

La FTC, el organismo de defensa del consumidor de EE. UU., advierte sobre señales claras de estafa:

  • Piden dinero antes de que veas la propiedad. Según la FTC, si piden un depósito o una tarifa antes de una visita, probablemente es una estafa.
  • Exigen transferencia bancaria (wire) o tarjeta de regalo. La recomendación es no pagar nunca así.
  • El anuncio fue copiado de otro, o el "dueño" dice que está de viaje y no puede mostrar el lugar.
  • El precio es mucho más bajo que el de lugares parecidos de la zona.

Un paso a paso seguro

  1. Visita la propiedad, por dentro y por fuera, antes de pagar cualquier monto.
  2. Confirma quién es el dueño o la administradora, por ejemplo en el registro público de propiedades del condado.
  3. Lee todo el contrato (lease). Si tienes dudas, pide a alguien de confianza o a un abogado que lo lea contigo.
  4. Paga por medios que dejen registro y pide un recibo.
  5. Toma fotos de todo el lugar el día de la entrada para documentar su estado.

Cuando te mudes, mira también qué documentos sacar apenas llegues.

Fuentes